miércoles, enero 18, 2006

LLAMADO INOPORTUNO

A las 5 de la tarde recibí un llamado que me dejó puteando 5 horas en 5 idiomas distintos:
J: -Hola, buenas tardes. ¿Hablo con la doctora Luciana A.?
Yo: -Si, la misma.
J: -Habla Javier, de Cadorna assistance. Acá pirulo (amigo mío) dejó tu curriculum. Te hago una pregunta: ¿Vos tenés VISA a EEUU?
Yo: -0_0... No, Por?
J: -Porque estamos necesitando una médica clínica para viajar un mes a Orlando, todo febrero, con los gastos pagos y honorarios en dólares. El trabajo consiste en hacer rondas médicas con 400 chicas de 16 años que están viajando para allá, muy tranquilo todo porque son sanas.
Yo: -Pero no tengo la VISA... (nooooooooooooooooooo!!!!!!!!).
J: -Bueh, qué lástima... De haberlo sabido antes hubiese estado bueno que saques la VISA y puedas viajar. Hagamos una cosa: Te dejo mi teléfono, si conocés a alguien me avisás?
...

En fin... ¡¡¡Que injusticiaaaa!!! Me quedo sin conocer Disney y sin ganar unos cuantos dólares, y todo porque los pu*os yanquees de mier*a a quienes detesto exigen la maldita VISA para ingresar a su apestoso país.
Pero mejor; no hay febrero más lindo que en Buenos Aires, con 40 grados de térmica, pateando 30 cuadras por día para ver a mis pacientes y haciendo 30 horas de guardia por semana en las que no dejo de atender imbéciles que se la pasan haciendo notas de queja porque no les gusta tu cara.

Y los yanquees que se metan a Mickey, al Pato Donald y a Cenicienta bien adentro del or*t.

viernes, enero 13, 2006

PELÍCULA DE TERROR

Es lo que se vivió, cerca mío, hace pocos días...
Ella es una de esas personas de 10, divertida, alegre, laburadora, excelente persona y amiga. Con los tipos no pegaba una; y llegó a aceptar su (no querida) soledad, hasta que apareció él.
Él le cambió la cara, le dibujó una sonrisa de oreja a oreja, la llenó de proyectos y la hizo feliz. Hasta llegaron a convivir. Pero todo terminó de la peor manera posible.
Son esas cosas que uno jamás termina de entender, que no tienen ningún tipo de explicación; una de esas situaciones de mierda, que te golpean, te erizan la piel, y te hacen caer en la cuenta de lo extremadamente pelotudo que sos cuando te la pasás quejando por huevadas, por trivialidades estúpidas y sin sentido... Y me doy cuenta que necesito escribirlo pero me cuesta hacerlo, me quedo dura sentada frente al teclado y con la piel de gallina. No puedo ni quiero pensar que algo así me pueda tocar tan de cerca... Y sí, quiero, pero no logro encontrar algo que le pueda decir a ella en este momento, ni hoy, ni mañana, ni pasado.
Su frase de despedida fue: "Salgo a correr y en 20 minutos vuelvo".
No volvió más.
"Muerte súbita" le dicen los entendidos, y empiezan a explayarse y a dar estadísticas sobre las posibles causas que, la verdad, me importan muy poco. Teniendo en cuenta que era un tipo sano de 31 años no existe causa, estadística ni explicación posible. No, definitivamente.
Muerte boluda, muerte de mierda, inaceptable, inadmisible e insuperable.
No sé, me estalla la cabeza. Quizás mañana haga un "delete" de todo esto, hoy no. El sueño aclara las ideas... Allá voy.