jueves, septiembre 22, 2005

ENSALADA DE FRUTAS I

- Llegó la primavera y aún mi ciclotimia sigue invernando (salvo excepciones; perdón amor!!!)
- En seis meses vi una sola película en el cine. Nunca me había pasado de estar en un cine vacío (éramos sólo 2 personas: él y yo). Fue raro pero estuvo bueno.
- Ayer fue el primer 21 de septiembre que me regalaron flores (y me alegraron el día).
- Cada vez que suena el celular, tengo ganas de que se me caiga "accidentalmente" en el inodoro.
- Me encanta estudiar Derecho. No descarto la posibilidad de, en unos años, convertirme en una chupasangre más. ¿Me estaré esquizofrenizando?
- No aguanto más los aparatos (llámese ortodoncia). Y no veo la hora que me los saquen.
- Tengo un patio grande en el cual yacen 2 plantas solitarias. Pobreza absoluta. No entiendo cómo siguen vivas si me acuerdo de regarlas cada muerte de Papa.
- Lo que detesto ensuciar la cocina y lavar las sartenes/cacerolas/platos/cubiertos, neutraliza completamente mis ganas de cocinar.
- Amo mi sommier nuevo de dos plazas. Lo considero la mejor inversión que hice desde que vivo sola.
- Hace más de dos meses que no veo a mi mejor amiga. Está con unos quilombos infernales y nos resulta imposible juntarnos, por lo cual nos mantenemos en contacto por vía teléfonica. Una cagada... La adoro, la extraño, quiero ayudarla pero no se me ocurre cómo; y encima hasta ella me dice que no existe manera de darle una mano. Snif...
-Tengo unas contracturas cervicales tamaño baño y densidad mercurio, pero si digo que quiero ir a un masajista suena mal, no?
- Durante 10 años abandoné completamente el hábito de mirar tele. Recientemente me convertí en una fiel seguidora de la serie C.S.I gracias a mi mamá (adicta a Sony según Jack). Para el colmo mañana rindo el primer parcial de criminalística...jajaja. ¿No será mucho?
- Retomando el punto anterior, me di cuenta que es el primer examen que rindo en seis años... Paren el relojjjjjj!!!!!
- Estoy muy bien, pero siempre me siguen faltando 5 para el peso... La diferencia es que ahora, a esa sensación no la siento como una queja, sino como una motivación.
- Y, a modo de postre, reconozco públicamente que estoy cada vez más enamorada; lo cual no es poco... Vos me cambiaste la vida, la rutina, el humor, las pilas (que estaban oxidadas), la cara, la actitud.
- No más palabras... Enjoy the silence.


(continuará)

lunes, septiembre 12, 2005

¡ESTO ES IRSE DE PUTAS!

"Prostíbulo de las Hermanitas de la Caridad, 1 Km."
Al tipo le pica la curiosidad, y se dirige hacia allí. Llega a un antiguo convento adonde hay un letrero que dice: "Bienvenido al Prostíbulo de las Hermanitas de la Caridad."
El tipo estaciona, llama al portón y le abre una monjita muy coqueta,
quien en silencio lo hace pasar. En un pasillo se encuentra otra
monjita suculenta, con una cestita y un letrero en la mano que dice :
"Deposite 100 dólares en esta cesta y diríjase a la puerta del fondo".
El tipo mete en la cesta los 100 dólares, y se va recaliente hacia el
final del pasillo donde hay una puerta. La abre desbordante de deseo,
y ¡¡¡ oh sorpresa !!! se encuentra con que da justo al estacionamiento
donde dejó su auto.
Allí hay un rutilante letrero luminoso que dice: "A usted se lo acaban
de coger las Hermanitas de la Caridad. Vuelva pronto y que tenga un
buen día".

(Aporte de mamá)

martes, septiembre 06, 2005

VOS Y YO

Tantas similitudes, y tantas diferencias. Misma edad, sueños compartidos. Ambas quisimos, detestamos, reímos, lloramos, vivimos, ansiamos... Proyectos comunes: un trabajo, la realización como personas, formar una familia, ver crecer a nuestros hijos y porqué no a nuestros nietos, y así envejecer paulatinamente disfrutando lo que nos rodea y acompañadas por lo nuestro. Eso creo que es lo que teníamos en común, aunque nunca lo hablamos, no sé, lo imagino así. Es tan típico... Aunque ahora es típico y común para vos, pero ya no para mí. Para mí las cosas cambiaron en forma súbita y vertiginosa, y tengo miedo.
Te veo parada al lado mío y no puedo dejar de imaginarme tus ganas y tus proyectos. Seguramente tenés un trabajo, una familia, y una vida casi intacta y llena de anhelos. Yo en cambio acá estoy, o mejor dicho, ya casi ni estoy. ¿Mis sueños? ¿Cuáles? ¿De qué sueños me hablás? ¿Esperanzas? ¿Para qué? ¿Ganas? ¿De qué? No, ya no tengo más sueños, ni esperanzas, ni ganas. Basta de mentirme y de mentirte. La realidad es simple, y lo único que siento es dolor. Dolor por mí, dolor por los míos, dolor por los sueños quebrados, por las ganas desgastadas, por la resignación. Dolor por mi llanto y ahora hasta por el tuyo. Dolor por lo que dejo y por lo que vendrá. Dolor en los ojos, en la boca, en el pelo, en las uñas, en las pestañas, en los huesos, en la piel. Dolor que emana. Dolor agudo, lancinante, contínuo, visceral; dolor en mis pulmones, intestinos, riñones y corazón. Dolor del alma. Dolor de todo y por todo.
Vos me entendés, no? Decime algo, no te quedes así callada... Sí, yo sé que me entendés. Lo presiento y por algo te llamé y estoy con vos sentada acá. Por eso te lo digo. No doy más. No puedo seguir y digo basta. Ya no tiene sentido, ¿te das cuenta? ¿Me entendés?
Yo no puedo hacer más nada; pero vos sí. Vos sabés. No quiero más dolor, ni más lágrimas, ni más sueños rotos. No puedo seguir así, sufriendo cada segundo de esta eterna agonía.
Ayudame. Vos me entendés, y sabés que me podés ayudar. Sabés perfectamente cómo hacerlo, y, a diferencia mía, podés hacerlo. Te lo ruego. Y no me mires como si estuviese loca, creo que jamás estuve tan lúcida como ahora. Sé lo que hice, lo que tengo y lo que hago. Sé mejor que nadie lo que te estoy pidiendo. Me entendés, no?
Si pudiese me arrodillaría para pedírtelo, pero sabrás que mi estado no me permite mover más que los músculos necesarios para decirte esto. ¡Ayudame! No podés decirme que no, no tenés argumentos coherentes para hacerlo. ¿Dios? ¿Quién es Dios? ¿Vos lo viste? Por eso, ves? No, no tenés argumentos.
¿Qué harías vos en mi lugar? Pensalo nada más, no hace falta que me contestes. Conozco la respuesta. ¿Ves? Yo sé que me entendés...
Por eso te digo. Calmame este dolor, dejame dormir eternamente y terminá de una vez con todo esto. Con mis sueños rotos, con mis ganas desgastadas, con mi resignación. ¡Por favor ayudame! ¡No puedo más!