NECESIDAD... DEMANDA... DESEO.
En un principio, somos pura "Necesidad". Necesitamos a mamá, necesitamos comer, dormir y relajarnos; y esas son nuestras únicas satisfacciones, las cuales se sacian en forma constante y casi instantánea.
Nos miramos en el espejo y nos reimos... Nos sentimos identificados "Narcisísticamente" en la imagen reflejada de nosotros mismos; y mucho nos cuesta caer en la cuenta que, en definitiva, somos mucho más que esa simple imagen.
Con el paso del tiempo hace su aparición "La palabra".
Palabra que nos permite transformar esas necesidades en "Demanda". Y demandamos a mamá, demandamos amor, afecto, mimos, chiches, comida; demandamos más... Más chiches, más comida, más mimos... Y ahí nos hacen esperar; y aprendemos a esperar esos placeres y satisfacciones que tardan en llegar, aunque no tanto.
Pero seguimos demandando. Nada nos alcanza, nada nos termina por complacer, nada nos satisface completamente y para siempre.
Entonces surge "El deseo".
Deseo de satisfacción total, de unión total e inseparable, de completud; deseo de encontrar el fin a nuestro displacer, a nuestras necesidades y a nuestras demandas. Y es ese deseo el que nos tensiona pero nos moviliza; el que nos hace seguir adelante y el que nos permite continuar. Deseo que jamás será satisfecho... Porque esa "unión" total, esa plenitud, y esa satisfacción total de nuestras necesidades y demandas, simplemente, no existe.
Lacan: Un grande.
Ahora entiendo porqué siempre me faltan 5 para el peso, y me siento mejor.
Nos miramos en el espejo y nos reimos... Nos sentimos identificados "Narcisísticamente" en la imagen reflejada de nosotros mismos; y mucho nos cuesta caer en la cuenta que, en definitiva, somos mucho más que esa simple imagen.
Con el paso del tiempo hace su aparición "La palabra".
Palabra que nos permite transformar esas necesidades en "Demanda". Y demandamos a mamá, demandamos amor, afecto, mimos, chiches, comida; demandamos más... Más chiches, más comida, más mimos... Y ahí nos hacen esperar; y aprendemos a esperar esos placeres y satisfacciones que tardan en llegar, aunque no tanto.
Pero seguimos demandando. Nada nos alcanza, nada nos termina por complacer, nada nos satisface completamente y para siempre.
Entonces surge "El deseo".
Deseo de satisfacción total, de unión total e inseparable, de completud; deseo de encontrar el fin a nuestro displacer, a nuestras necesidades y a nuestras demandas. Y es ese deseo el que nos tensiona pero nos moviliza; el que nos hace seguir adelante y el que nos permite continuar. Deseo que jamás será satisfecho... Porque esa "unión" total, esa plenitud, y esa satisfacción total de nuestras necesidades y demandas, simplemente, no existe.
Lacan: Un grande.
Ahora entiendo porqué siempre me faltan 5 para el peso, y me siento mejor.

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