DESUBICADOS
Domingo, día ESPECTACULAR! Nos mandamos para el "Parque de la Bosta" con mi novio y una pareja amiga. La llegada: Cuasi-imposible. La panamericana estaba saturadísima por el tránsito, al igual que la entrada al Tigre y que todo, absolutamente todo lo que nos rodeaba. Sin hacer demasiadas cuentas, infiero que subimos algo así como a 4 o 5 juegos. Nos quedamos con las ganas de subir a "Vértigo Extremo" ya que los "vuelos" estaban agotados; la mejor montaña rusa estaba cerrada por mantenimiento, y cada cola para hacer promediaba las 2 horas. Igualmente la pasamos bárbaro.
El regreso al dulce hogar zafó gracias a que se nos ocurrió volver por Libertador.
Ducha y cena mediante, decidimos ir a tomar algo como para aprovechar la noche y festejar nuestro cuarto "Mesario" (?).
1er Destino: Llegamos a Puerto Madero y, después de caminar un rato, Diego me dice de ir a un café que estaba por ahí. Llegamos a destino pero estaba cerrado. Bueh...
2do Destino: Se nos ocurre ir a tomar un Capuchino al "Druid Inn". Obviamente, cuando llegamos no estaba ni el loro. ¿El motivo? Quién sabe...
3er Destino: ¡¡¡Ya sé!!! Vamos a "Timoty Toon" (o algo por el estilo), que queda acá nomás. Nos acercamos a dicho lugar pero, como era de esperarse, estaba clausurado.
4to Destino: Bueh... (con cara simil-ort*) Vamos a un café que queda en Córdoba y Carlos Pellegrini. No lo conozco, pero siempre paso por ahí y tiene una onda medio setentosa, dijo el susodicho.
Y sí, llegamos y... ¡¡¡Estaba abierto!!! El lugar queda en la esquina mencionada y se llama "Exedra". Entramos y la primera imagen que tuve fue la de dos señoritas, sentadas una al lado de la otra, con las tetas a la altura de la glándula Tiroides (cual moño). Lo único que atinó a decirme mi hombre fue: Acá hay algo raro (?).
Definitivamente, el lugar estaba lleno de minas solas al acecho y tipos solos con cara de tambo, sentaditos cada uno con su trago/café, y con cara de "Esta noche no la termino si no hago 300 mangos/ Esta noche no duermo si no la pongo". De hecho, terminamos de caer sobre el sitio en el que estábamos cuando un personaje sumamente desagradable empezó a hacerle ojitos al "Manjar" que se encontraba enfrente nuestro con las gomas al plato. Así fue... Terminamos en un LEVANTADERO de pleno centro, copado de viejos verdes y gatos hambrientos.
Nos empezamos a reir sintiéndonos completamente desubicados y, sincronizadamente, decidimos emprender la retirada rumbo a cualquier otro café (sólo, sin leche por favor) de la Capital Federal.
El regreso al dulce hogar zafó gracias a que se nos ocurrió volver por Libertador.
Ducha y cena mediante, decidimos ir a tomar algo como para aprovechar la noche y festejar nuestro cuarto "Mesario" (?).
1er Destino: Llegamos a Puerto Madero y, después de caminar un rato, Diego me dice de ir a un café que estaba por ahí. Llegamos a destino pero estaba cerrado. Bueh...
2do Destino: Se nos ocurre ir a tomar un Capuchino al "Druid Inn". Obviamente, cuando llegamos no estaba ni el loro. ¿El motivo? Quién sabe...
3er Destino: ¡¡¡Ya sé!!! Vamos a "Timoty Toon" (o algo por el estilo), que queda acá nomás. Nos acercamos a dicho lugar pero, como era de esperarse, estaba clausurado.
4to Destino: Bueh... (con cara simil-ort*) Vamos a un café que queda en Córdoba y Carlos Pellegrini. No lo conozco, pero siempre paso por ahí y tiene una onda medio setentosa, dijo el susodicho.
Y sí, llegamos y... ¡¡¡Estaba abierto!!! El lugar queda en la esquina mencionada y se llama "Exedra". Entramos y la primera imagen que tuve fue la de dos señoritas, sentadas una al lado de la otra, con las tetas a la altura de la glándula Tiroides (cual moño). Lo único que atinó a decirme mi hombre fue: Acá hay algo raro (?).
Definitivamente, el lugar estaba lleno de minas solas al acecho y tipos solos con cara de tambo, sentaditos cada uno con su trago/café, y con cara de "Esta noche no la termino si no hago 300 mangos/ Esta noche no duermo si no la pongo". De hecho, terminamos de caer sobre el sitio en el que estábamos cuando un personaje sumamente desagradable empezó a hacerle ojitos al "Manjar" que se encontraba enfrente nuestro con las gomas al plato. Así fue... Terminamos en un LEVANTADERO de pleno centro, copado de viejos verdes y gatos hambrientos.
Nos empezamos a reir sintiéndonos completamente desubicados y, sincronizadamente, decidimos emprender la retirada rumbo a cualquier otro café (sólo, sin leche por favor) de la Capital Federal.

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